La Ley Limón
Las leyes de California te protegen contra los “limones”.
Por si no lo sabías, se le llama limón a cualquier vehículo que tenga uno o más problemas persistentes que no se puedan solucionar fácilmente.
Si se descubre que estos defectos hacen que tu automóvil no sea seguro para operar y/o lo dejarán fuera de servicio durante 30 días o más, se le considera un “limón”. En esta categoría pueden incluirse:
- Automóviles
- Camiones
- SUV
- Motos
- Cualquier vehículo a motor
¿Qué hacer si tienes un “limón”?
Puedes presentar un reclamo de la ley limón de Los Ángeles, pero puede ser difícil si no conoces el proceso.
Por ello, puede ser útil contar con abogados con experiencia en la ley limón que puedan orientarte sobre tus derechos conforme a la ley de California.
Durante décadas, hemos representado a consumidores en reclamos relacionados con vehículos defectuosos.
La “Ley Limón” protege a los consumidores de perder dinero cuando un automóvil, comprado o arrendado recientemente, no se puede reparar.
Bajo estas circunstancias, la ley de California puede otorgar a los consumidores ciertos derechos, que pueden incluir un reemplazo o un reembolso, dependiendo del caso.
¿Cómo sé si tengo un limón?
Para calificar como limón, tu vehículo debe cumplir con ciertos parámetros, entre los cuales destacan:
- El vehículo fue comprado o alquilado en un concesionario de California e incluye una garantía.
- El “centro de reparación autorizado” o el concesionario no pueden reparar adecuadamente tu vehículo bajo la garantía después de una cantidad razonable de intentos.
- Los defectos de tu vehículo afectan sustancialmente su uso, valor y/o seguridad.
¿Crees que podría ser tu caso? Puedes contactarnos para una evaluación inicial.